divendres, 30 d’octubre del 2009

Trabajo de la lectura 'Va de Mestres'

¿Qué tipo de maestro quieres ser?
¿Qué aspectos no podrás olvidar para ser un buen maestro?

Después de leer el libro ‘Va de Mestres’ he cogido algunos aspectos de la lectura que me gustaría tener presentes cuando sea profesora.
Principalmente quiero ser una maestra capaz de ayudar a los alumnos en su trayectoria escolar. Quisiera ayudarles a integrarse en la escuela, a creer en sí mismos y en sus posibilidades de aprender y de crecer como personas. Me gustaría ser capaz de aumentar la autoestima de cada uno de mis alumnos.
Quisiera educar a los alumnos e instruirlos tan bien como sepa hacerlo, abrirles puertas, ayudarles y motivarles a aprender, acompañarlos a lo largo de su etapa en la escuela, estimularlos a que se construyan su propio conocimiento, etc.
Por una parte, enseñaría a mis alumnos conocimientos de diferentes materias, pero por otra también les enseñaría los valores de la vida, ya que ambas cosas son esenciales para crecer como personas.
Me gustaría poder ayudar a los alumnos a resolver sus problemas por ellos mismos, es decir, no resolver personalmente el problema, sino enseñar a hacerles frente. Creo que así el niño aprende del problema. Un maestro no tiene que mostrar cual es la meta, sino enseñar al alumno a viajar.
Quisiera ser una maestra que aprende de sus errores. Equivocarse no es tan malo, ya que de un error se puede aprender mucho.
Me gustaría ser una maestra a al cual los alumnos admirasen y vieran como una mestra “buena”, porque en la escuela siempre está la típica maestra a la que todos odian porque es muy dura o estricta. Yo sería dura o estricta hasta un punto razonable, tratando a los alumnos de la forma debida.

Algunos de los aspectos que no puedo olvidar para ser una buena maestra son:
-Trabajar en equipo. Una maestra tiene que saber trabajar en equipo con los demás profesores, pero sin olvidar que todos tienen que tener un papel importante. Nunca unos tendrán más poder que otros, sino que todos trabajaran de la misma forma.
-Dialogar. Como maestra, he de saber dialogar con los demás, esto supone escuchar y respetar a los que me rodean. El diálogo siempre es la mejor herramienta a la hora de resolver conflictos.
-Aceptar las críticas. Hay que saber mantener la compostura delante de los alumnos a pesar de que no sea tu mejor día o de que estés agotada. Los alumnos no deben notar que la maestra está cansada.
-Tener buen humor. Éste es un aspecto importante que una maestra no debe olvidar, ya que el buen humor ayuda a tener mejor relación con los demás a la hora de debatir, de solucionar problemas, de convivir, etc.
-Aprender de los errores. No siempre el error es algo negativo, a veces puede aportarte conocimientos.
-Aceptar la diversidad. Es decir, acoger a los demás sean del país, de la raza, o de la cultura que sean. Una maestra no puede ser razista ni discriminar a un alumno por la razón que sea.
-Educar es acompañar. No podemos olvidar que la acción de educar consiste en acompañar al alumno a lo largo de todo su aprendizaje, de sus mejores momentos pero también de los peores. Una profesora no puede hacer caso omiso a los problemas del alumno. Éste necesita la ayuda y el apoyo de la profesora en todo momento.

Por último, no puedo olvidar que una profesora está en formación permanente. Es decir, que aún después de acabar la carrera seguiré aprendiendo y formándome como maestra. Aprenderé de otros profesores, de los alumnos y de cada experiencia que viviré día a día ejerciendo esta profesión.

dilluns, 26 d’octubre del 2009

Presentació

¡Hola! Soy Susana, tengo 19 años y estoy cursando el grado de Educación Infantil.
Aquí inauguro el proyecto del portafoli.